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martes, 19 de abril de 2011


Un amigo es uno que lo sabe todo de ti y a pesar de ello te quiere.
Elbert Hubbard (1856-1915) Ensayista estadounidense.




Si sientes que todo perdió su sentido, siempre habrá un ¨te quiero¨, siempre habrá un amigo. Un amigo es una persona con la que se puede pensar en voz alta.


Ralph Waldo Emerson (1803-1882) Poeta y pensador estadounidense.

lunes, 18 de abril de 2011

Los colegios no serán el único interlocutor con el Gobierno

Los colegios no serán el único interlocutor con el Gobierno

El Tribunal de Defensa de la Competencia de Madrid avanza cómo debería ser la reforma de los servicios profesionales en las CCAA. Con la colegiación voluntaria surgirán las “asociaciones” de tipo profesional. (expansion.com)

sábado, 16 de abril de 2011

¡Ni Dios, ni patrón!


¿Qué sucesión de acontecimientos habían conducido al Kaw-jer a aquella región ignorada por la mayor parte de los hombres? Aquello también era un misterio, pero el grito lanzado desde lo alto del acantilado, como un desafío al cielo y común agradecimiento apasionado a la tierra, permitía descubrir en parte aquel misterio.
¡Ni Dios, ni patrón!, la fórmula clásica de los anarquistas. Cabía, pues, suponer que el Kaw-djer pertenecía, también a esa secta, multitud heteróclita de criminales y de iluminados. Aquéllos, roídos por la ambición y el odio, siempre dispuestos a la violencia y el odio, éstos, verdaderos poetas que sueñan con una humanidad quimérica de la que el mal sería desterrado para siempre mediante la supresión de las leyes imaginadas para combatirlo.
¿A cuál de las dos clases pertenecía el Kawdjer?¿Sería uno de aquellos libertarios amargados, uno de esos apologistas de la acción directa y de la propaganda por el hecho que, rechazado sucesivamente por todas las naciones, sólo había encontrado refugio en esa extremidad del mundo habitable? Difícilmente podía tal hipótesis concordar con la bondad de la que había dado tantas prueba desde su llegada al archipiélago magallánico. Quién infinidad de veces había puesto afán en salvar existencias humanas, jamás podía haber soñado en destruirlas. Que fuera anarquista, sí, puesto que él mismo lo proclamaba, pero entonces pertenecía al sector de los soñadores y no al de los profesionales de la bomba y el cuchillo. Si así era realmente su exilio no podía ser más que el desenlace lógico de un drama interior y no sin castigo decretado por una voluntad ajena. Sin duda, embriagado por su sueño, no había podido soportar las férreas leyes que en el universo civilizado llevan la hombre atado desde la cuna hasta la muerte, y llegó al momento en que el aire se le había hecho irrespirable en aquella jungla de innumerables leyes por las que los ciudadanos, compran a cambio de su independencia un poco de bienestar y de seguridad. Al impedirle su carácter querer imponer por la fuerza sus ideas y sus repugnancias, no pudo hacer otra cosa que partir a la búsqueda de un país en el que no se conociera la esclavitud, y quizá fuera ésta la razón por la que había ido a parar finalmente a la Tierra de Magallanes, único punto, en toda la capa de la tierra, donde quizá reinase aún la libertad íntegra.

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JG Verne, en su vasta obra, aspectos profundos, símbolos enterrados, maliciosas insinuaciones, que se escapan a su público habitual, lo que ha hecho sospechar que dentro de sus novelas se esconda algún secreto de índole personal. A pesar de ello, su obra pervive y sobre todo renace, haciendo honor a su nombre, pues el apellido Verne proviene de «Vergne», alno, un árbol cuyo florecimiento se anticipa a la primavera y renace con ella; de forma análoga renace su obra con cada generación, a la espera del descubrimiento de su testamento espiritual resumido en boca del Kawd-jer: Adiós. No tengas más que un solo objetivo: la Justicia; más que un solo odio: la Esclacitud; más que un solo amor: la Libertad.

domingo, 10 de abril de 2011

viernes, 8 de abril de 2011

As flores


Nunha flor,
dun cor,
que é o marrón.

Na segunda,
hai un buda,
tirando a diana.

Na terceira,
hai unha peceira,
con unha pradeira.

Na cuarta,
hai unha tarta,
de sabor a nata.

Valeria Rodríguez Piñeiro.

martes, 5 de abril de 2011

Amedo asegura en el último juicio del GAL que González «estaba detrás de todo»

FELIPE GONZÁLEZ Y LA LEY MÁS ANTIGUA DEL MUNDO: Ley de Talión, el "Ojo por Ojo"


Circula por Internet una fotografía de un supuesto Felipe González, joven, con su brazo alzado, imitando al dictador que él sucedió en la apertura de nuestra España al Estado Social y Democrático de Derecho.

Después de tantos años y consultando los archivos de la historia de la democracia española, vemos que es posible que sea éste. Ya que aquel joven que prometió en proceso electoral a los Guardias Civiles la garantía de sus derechos fundamentales, arremetió contra éstos por solicitar una asociación cultural y profesional, de la que ahora, después de muchas torturas disfrutan.

Es ahora cuando vemos que jugara en el partido que lo hiciera, sus ideas eran fascistas, aquí debajo dejo declaraciones que lo justifican, entre otras, que hizo hace poco. Este hombre aún cree en la Ley de Talión.

¡Cómo los hijos de los obreros vamos a confiar en el Partido Socialista Español, por muy de izquierdas que nos sintamos. Rubalcaba solo nos recuerda estos tristes acontecimientos y sus adoctrinados, mucho tienen que cambiar porque aunque no es bueno generalizar, de obreros y trabajadores... Les queda bien poco, o quizás, nada.


Claro que todo esto para algunos resultará una broma, hace tanto tiempo... Pero los que pienses así, ya lo pagarán, no se juega con el Estado de Garantías, protector de los derechos humanos y fundamentales. Aunque algunos desde alguna cámara, alta o baja, rían y bromeen de la ilegalidad. Los países con más carencias y necesidades están repletos de poderes públicos corruptos, ahora somos los españoles los que tenemos que decir, transparencia con cosa pública, legalidad absoluta y trabajo en términos de eficiencia, es algo que beneficiará tremendamente y que Europa y el desarrollo mundial lo exige.



TRIBUNALES


Amedo asegura en el último juicio del GAL que González «estaba detrás de todo»


El ex comisario Planchuelo niega su participación en dos atentados en 1983

Autor: mateo balín Localidad: madrid / colpisa Fecha de publicación: 5/4/2011


Los crímenes de los GAL regresaron a la Audiencia Nacional. Veinticinco años después de que la guerra sucia contra ETA llegara a su fin, el tribunal juzgó ayer el último litigio pendiente de aquella etapa que llevó a prisión a la cúpula del Ministerio del Interior y a diversos cargos policiales. En el banquillo de los acusados se sentó Miguel Ángel Planchuelo, ex jefe superior de policía de Bilbao en los años ochenta y uno de los hombres fuertes de los GAL, que ya fue condenado a nueve años de prisión en 1998 por el secuestro del industrial vascofrancés Segundo Marey, la primera acción atribuida al grupo terrorista. Al juicio asistió como testigo su ex subordinado José Amedo, subinspector de la policía condenado a 108 años de prisión por atentados relacionados con los GAL. Amedo aseguró que «jamás un mando policial habría ordenado atentados» y sostuvo que la decisión de crear los GAL partió del ex presidente del Gobierno Felipe González, quien «estaba detrás de todo», así como del ex ministro del Interior José Barrionuevo y el ex secretario de Estado de Seguridad y ex gobernador civil de Vizcaya Julián Sancristóbal. Además, explicó que para ello contaron «con la anuencia» de cargos políticos del PSOE, como Ramón Jáuregui y Txiki Benegas. Por su parte, Sancristóbal, que también declaró como testigo, aseguró que en 1983, cuando tuvo lugar el secuestro de Segundo Marey y él era el gobernador civil de Vizcaya, «no tomábamos ninguna decisión que no fuese autorizada por las administraciones centrales del Ministerio del Interior». Planchuelo, de 70 años, está acusado de seis intentos frustrados de asesinato por ordenar, supuestamente, los atentados contra dos bares a los que se presumía que acudían miembros de ETA, en el sur de Francia. El ex jefe de policía, para el que la acusación popular pide 114 años de prisión y la Fiscalía su libre absolución, negó su implicación en los dos atentados contra los bares, en los que resultaron heridos de bala cuatro adultos y dos menores, y negó haber conocido a los tres mercenarios portugueses que los perpetraron, así como haber dado dinero a Amedo para pagarles. Pero sí reconoció, en cambio, su participación en el secuestro Marey, a quien tuvo que custodiar. Los hechos se remontan a 1983. Lo hizo, dijo, para cumplir órdenes políticas, ya que fue el Gobierno de Felipe González el que autorizó la acción por la situación en el País Vasco y el «caos» existente en esos años «con un muerto hoy y otro mañana», así como para intentar «salvar la vida» de un capitán del Ejército que había sido capturado por ETA. «Pero no pudo ser», comentó Planchuelo en el juicio, ya que la banda asesinó al oficial de Farmacia Alberto Martín Barrios y los GAL liberaron a Marey tras diez días de cautiverio porque se confundieron de objetivo...