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martes, 29 de noviembre de 2016

martes, 14 de julio de 2009


Mano en paz


La hoguera del pueblo tieneaún esparcidas sus aguas.
Ay, como el fuego se junte,
¿quién apagará sus llamas?
¿quién sujetará los bosques
del pueblo ardiendo en sus armas?

Tomad la mano que el pueblo
os ofrece en paz, tomadla.
No esperéis que se maduren
en el dolor las espadas.

Los diques también se rompen
bajo el martillo del agua;
el viento descuaja el árbol
por hondas que estén sus plantas;
y hay volcanes que deshacen
el pecho de las montañas.

Escuchad la voz de un pueblo
que busca la luz del alba,
con la paz en sus banderas
y el amor en sus gargantas.
No dejéis que se maduren
en el dolor las espadas.

Tomad la mano que el pueblo
os ofrece en paz. TOMADLA.
 

martes, 22 de noviembre de 2016

¿En que tipo de documentos electrónico deberíamos encuadrar el WhatsApp?

Un mensaje de la aplicación WhatsApp se podría considerar, según lo establecido en el Reglamento (UE) n ° 910/2014 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de julio de 2014 , relativo a la identificación electrónica y los servicios de confianza para las transacciones electrónicas en el mercado interior y por la que se deroga la Directiva 1999/93/CE, como: «contenido almacenado en formato electrónico, en particular, texto o registro sonoro, visual o audiovisual» (vinculado en este caso a un número de teléfono y un IMEI)
Valor y la eficacia jurídica de un WhatsApp
Los documentos electrónicos tendrán el valor y la eficacia jurídica que corresponda a su respectiva naturaleza, de conformidad con la legislación que les resulte aplicable. No debemos olvidar, que la utilización de las aplicaciones de mensajería instantánea como método de difusión masiva, han llegado incluso a las normas colectivas, como podemos ver, a modo de ejemplo en:
  • art. 24 del Convenio Colectivo de Sector de industrias de aderezo, relleno, envasado y exportación de aceitunas (cod. 41000045011982) de Sevilla (BOP Sevilla 12/06/14), donde se establece «Las llamadas al trabajo se podrán realizar por cualquier medio admitido en derecho y en cualquier caso siempre mediante su publicación en el tablón de anuncios A modo meramente enunciativo serán válidos los llamamientos realizados por teléfono, SMS, o WhatsApp o email»
  • apdo. n), art. 30. n) Convenio Colectivo de Sector de oficinas y despachos (cod. 49005705012001) de Zamora (BOP Zamora 02/05/14), donde se considera falta grave «La utilización de las redes sociales facebook, whatsapp, twiter.. durante la jornada laboral, bien desde el móvil personal, móvil de la empresa o desde cualquier ordenador» .
No obstante, a nivel probatorio, nos encontramos dos planos distintos:
- el empleo del servicio de mensajería instantáneo como prueba; y
- el valor probatorio que se otorga a dicho documento.
Actualmente, el WhatsApp, no sólo es un medio de prueba válido, pese a no contemplarse en la LJS, sino que ya ha tenido plasmación normativa (como se ha visto en los convenios colectivos citados); no obstante lo cual, para considerar una conversación mediante esta aplicación como documento -a los fines del proceso laboral-, sería preciso que se hubiese aportado no sólo la copia en papel de la impresión de pantalla o, como se denomina usualmente, «pantallazo», sino una transcripción de la conversación y la comprobación de que de que ésta se corresponde con el teléfono y con el número correspondientes. Esto podría conseguirse aportando por una de las parte del propio móvil y solicitando que, dando fe pública, el Letrado de la Administración de Justicia levante acta de su contenido, con transcripción de los mensajes recibidos en el terminal y de que éste se corresponde con el teléfono y con el número correspondientes; o, incluso, mediante la aportación de un acta notarial sobre los mismos extremos.
Por su parte la STSJ Galicia 28/01/2016  (R.  4577/2015),  ha establecido cuatro supuestos para aceptar como documento una conversación o mensaje de este tipo (algo diferente a su valor probatorio):
  • a) cuando la parte interlocutora de la conversación no impugna la conversación;
  • b) cuando reconoce expresamente dicha conversación y su contenido;
  • c) cuando se compruebe su realidad mediante el cotejo con el otro terminal implicado (exhibición); o, finalmente,
  • d) cuando se practique una prueba pericial que acredite la autenticidad y envío de la conversación, para un supuesto diferente de los anteriores.

¿y las posibles alteraciones fraudulentas del contenido de la conversación? ¿Cómo impugnar esta prueba?

Todo lo anterior ha de entenderse, sin perjuicio de los riesgos que pueden existir de manipulación -a través de múltiples programas informáticos- de la conversación, imagen o números que se reflejan, lo que permite que el Magistrado que valore dicha prueba pueda rechazar su eficacia probatoria; o que la parte aporte una prueba pericial informática reveladora que la inexistencia de alteración.
Si se impugnare la autenticidad de esta prueba ha de recurrirse al apdo. 3, art. 8, de la citada Ley 59/2003, de 19 de diciembre, de firma electrónica («la firma electrónica reconocida con la que se hayan firmado los datos incorporados al documento electrónico se procederá a comprobar que se trata de una firma electrónica avanzada basada en un certificado reconocido, que cumple todos los requisitos y condiciones establecidos en esta Ley para este tipo de certificados, así como que la firma se ha generado mediante un dispositivo seguro de creación de firma electrónica»). Por lo que, siguiendo el precepto citado, la carga de realizar las citadas comprobaciones corresponderá a quien haya presentado el documento electrónico firmado con firma electrónica reconocida. Si dichas comprobaciones obtienen un resultado positivo, se presumirá la autenticidad de la firma electrónica reconocida con la que se haya firmado dicho documento electrónico siendo las costas, gastos y derechos que origine la comprobación exclusivamente a cargo de quien hubiese formulado la impugnación. Si, a juicio del tribunal, la impugnación hubiese sido temeraria, podrá imponerle, además, una multa de 120 a 600 euros.

Pronunciamientos judiciales

 
Junto con la citada STSJ Galicia 28/01/2016  (R.  4577/2015), analizada por ser, sin lugar a dudas, la más explicativa, podemos encontrar:
Sentencia SIB-1959205. En el supuesto de autos la actora solicita en primer lugar que se suprima en el Hecho Probado Quinto la frase que hace referencia a que «por la tarde la encargada de zona se comunicó con la actora a través de la aplicación WhatsApp, reiterando ésta que no iba a volver al trabajo», y aduce la recurrente al efecto que dicho extremo no se encuentra amparado en prueba documental válida. Sin embargo, el TSJ  matiza: «no es posible ignorar que la alegación de inexistencia de prueba válida no basta para sustentar la revisión del relato fáctico al amparo del artículo 193 b) de la LRJS, a lo que se ha de añadir que el intercambio de WhatsApp entre la directora de zona y la demandante, en que ésta mantiene su posición de dejar el trabajo, ha quedado acreditado a través de la testifical, según se señala expresamente en el Fundamento de Derecho Segundo de la sentencia, sin que dicha prueba resulte apta para la modificación del relato de hechos probados, por impedirlo la técnica suplicatoria».
STSJ Cataluña 26/01/2016 (R. 6242/2015). Donde se establece que «el trabajador presta servicios un día a la semana, 8 horas, que realiza en sábados o domingos, siendo avisado por la empresa, mediante mensajes de Whasapp, el día concreto que ha de acudir a trabaja», sin cuestionarse en ningún momento de las actuaciones la veracidad, autenticidad, o integridad del documento electrónico obrante en autos.

jueves, 17 de noviembre de 2016

Autorización del contrato de formación y aprendizaje

Estos son los plazos para dar de alta el contrato de formación-aprendizaje, es la espera que tienen para contratar, la Ley da 30 días, los trabajadores esperan y el sistema de la seguridad social igualmente para empezar a trabajar.
 
Tabla con el tiempo medio orientativo en el que están autorizando cada contrato de formación según la provincia.
 
PROVINCIA
DÍAS EN AUTORIZAR
EL CONTRATO DE FORMACIÓN
PROVINCIA
DÍAS EN AUTORIZAR
EL CONTRATO DE FORMACIÓN
A Coruña
23
Madrid
9
Albacete
30
Málaga
30
Alicante
7
Murcia
13
Almería
25
Navarra
11
Badajoz
8
Ourense
23
Baleares
30
Palencia
11
Barcelona
22
Pontevedra
22
Cáceres
19
Salamanca
3
Cádiz
26
Segovia
30
Cantabria
30
Sevilla
30
Castellón
15
Soria
14
Ceuta
30
Tarragona
25
Ciudad Real
30
Teruel
17
Córdoba
8
Toledo
20
Granada
18
Valencia
13
Guipúzcoa
4
Valladolid
18
Huesca
2
Vizcaya
5
Las Palmas
30
Zamora
30
León
1
Zaragoza
15
Lugo
18
 
 

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Kirchnerismo - La mente en Proceso


Fragmento de La mente en proceso - Profesor James Harvey Robinson:


"A veces notamos que vamos cambiando de idea sin resistencia alguna, sin emociones fuertes, pero si se nos dice que nos equivocamos nos enoja la imputación, y endurecemos el corazón. Somos increíblemente incautos en la formación de nuestras creencias, pero nos vemos llenos de una ilícita pasión por ellas cuando alguien se propone privarnos de su compañía. Es evidente que lo que nos resulta caro no son las ideas mismas, sino nuestra estima personal, que se ve amenazada... Esa palabrita "mi" es la más importante en los asuntos humanos, y el comienzo de la sabiduría consiste en advertir todo su valor. Tiene la misma fuerza siempre, sea que se aplique a "mi" comida, "mi" perro, y "mi" casa, o a "mi" padre, "mi" patria, y "mi" Dios. No solamente nos irrita la imputación de que nuestro reloj funciona mal o nuestro coche ya es viejo, sino también la de que puede someterse a revisión nuestro concepto de los canales de Marte, de la pronunciación de "Epicteto", del valor medicinal del salicilato, o de la fecha en que vivió Sargón I... Nos gusta seguir creyendo en lo que hemos llegado a aceptar como exacto, y el resentimiento que se despierta cuando alguien expresa duda acerca de cualquiera de nuestras presunciones nos lleva a buscar toda suerte de excusas para aferrarnos a ellas. El resultado es que la mayor parte de lo que llamamos razonamiento consiste en encontrar argumentos para seguir creyendo lo que ya creemos." 

miércoles, 26 de octubre de 2016

¿Tienen que cotizar los robots a la Seguridad Social?

Los expertos vaticinan que los cambios en el mercado laboral por la cuarta revolución industrial también afectarán al instituto público.


La Seguridad Social se encamina en 2016 hacia otro déficit récord. Encadenará cuatro, lo que unido al consecuente agotamiento del Fondo de Reserva ha puesto en la agenda política la necesidad de hablar sobre los ingresos del sistema público de pensiones. La mejora del empleo vista hasta ahora no basta. Es el turno de las ideas. Y ahí el todavía reciente secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha llamado la atención proponiendo “que los robots coticen a la Seguridad Social”. La idea no es nueva y no aparece en una novela de Isaac Asimov. Con otras palabras, se puede leer en un proyecto de informe del Parlamento Europeo con recomendaciones para la Comisión sobre robótica y Derecho Civil: “[…] debería examinarse la necesidad de exigir a las empresas que informen acerca de en qué medida y proporción la robótica y la inteligencia artificial contribuyen a sus resultados económicos, a efectos de fiscalidad y del cálculo de las cotizaciones a la seguridad social […]”.
El punto de partida de la idea se encuentra en la revolución digital, el desarrollo de la robótica o de la inteligencia artificial y sus consecuencias sobre el empleo. Si se atiende al pronóstico del Foro Económico Mundial lanzado a comienzos de año, conocido como Davos, entre 2015 y 2020, desaparecerán 5,1 millones de puestos de trabajo. Una proyección más antigua (2013) calculada por Michael Osborne y Carl Frey, de la Universidad de Oxford, sobre el mercado laboral de Estados Unidos, situaba en el 47% los empleos que están bajo amenaza por la cuarta revolución industrial. Partiendo de ese cálculo, Jeremy Bowles, del Instituto Brueguel, hizo en 2014 los números para Europa y en España llegó al 55%.
“Creo que muchos de esos cálculos son exagerados”, apunta Raymond Torres, director de Coyuntura de Funcas (Fundación de las Cajas de Ahorro) y del departamento de investigación de la Organización Internacional del Trabajo. También hay cifras que respaldan esta frase. La OCDE ha divultado este mismo año un estudio que reduce mucho el pesimismo. En España sitúa en el 12% el empleo en riesgo. No obstante, aunque las diferencias son grandes en función de quien haya hecho los números, la dirección es la misma. Y eso se traduce en menos ingresos por cotizaciones en la Seguridad Social.
Torres continúa con las consecuencias del fenómeno: “En todos los sitios se preguntan lo mismo. Quién va a pagar las pensiones. Es una cuestión real”. No obstante, él no pone tanto énfasis en la desaparición de empleo como en su transformación. “Habrá más trabajo autónomo e independiente”. Y eso en países como España, con un sistema de pensiones cuya base está en el empleo asalariado (la recaudación por cotizaciones de este colectivo supera el 82% en lo que va de año), tiene grandes posibilidades de traducirse en menos ingresos.
Salvador del Rey, presidente del Instituto Internacional Cuatrecasas de Estrategia Legal en Recursos Humanos, Florentino Felgueroso, investigador de la Fedea, y Máximo Blanco, de CC OO, coinciden en el vaticinio con Torres. “Es evidente que a corto plazo puede tener efectos negativos”, señala Del Rey, que afirma que “hay que tener una implantación responsable de la tecnología”. A continuación, señala al incremento de freelances que la revolución digital puede provocar, para señalar: “Hasta ahora el régimen de autónomos era residual. Esa tendencia ya no se produce. Hay que incentivar el incremento de la cotización del trabajo autónomo con un mecanismo diferente”.
Desde Fedea, Felgueroso reclama que este tema entre en el debate público. Sus reflexiones no caminan tanto hacia la cotización sino al impacto en el mercado laboral. En ellas aparecen fenómenos todavía más propios del mercado estadounidense como la “uberización del trabajo”, concepto que habla de la mayor facilidad de contratar por horas o, casi mejor, facturar gracias a aplicaciones digitales. Él rechaza la idea literal de que los robots coticen, “cotizar genera derechos”. “Otra cosa es que digas que hay que compensar”, abunda.
En la misma línea se expresa Torres, de Funcas. “El impuesto al robot está en el impuesto de sociedades”, señala. Sin embargo, sí que reclama que se diversifique la financiación de la protección social: “un pilar más”. Y lo resume así: “Impuestos para los elementos de la protección social que son redistributivos”.
Pero este debate todavía es incipiente. Las consecuencias en el mercado laboral del desarrollo de la robótica no están claras. “Es más lo que se cree que va a pasar”, señala José Ignacio Conde-Ruiz, profesor de Fundamentos de Análisis Económicos en la Universidad Complutense con una larga trayectoria de investigación sobre pensiones. “Está por ver si habrá más empleo o menos”, apunta, una observación que parte de cómo los incrementos de productividad de los anteriores avances industriales han generado más trabajos, pese a que también se lanzaban admoniciones.
Blanco, de CC OO, que ha elaborado recientemente un estudio sobre las consecuencias en la industria, señala que "hay mucha incertidumbre". "No es un problema solo en la Seguridad Social. Afecta a todos los ámbitos laborales", incide.
La discusión está tan en pañales que hay quien, consciente de las potenciales consecuencias, se plantea quien debe ser el propietario del robot. No hablan de pensiones, sino de crecimiento y desigualdad, pero tres investigadores del FMI (Andrew Berg, Edward F. Buffie y Luis-Felipe Zanna) acaban un artículo publicado en la revista del organismo Finanzas y desarrollo con esta frase: “Nuestro análisis lleva ineludiblemente a preguntarse quién será el dueño de los robots”.
Fuente: El pais.
"Adopta el ritmo de la naturaleza; su secreto es la paciencia"

Ralph Waldo Emerson (1803-1882)